La magia del brindis navideño: consagrar bebidas doradas para atraer prosperidad
Sumate al ritual especial de navidad y fin de año de Marcos Nahuel aqui
En esta navidad, regalate los libros de Marcos Nahuel. Miralos aqui
Por Marcos Nahuel
Siempre digo que diciembre tiene un brillo propio, y que ese brillo se concentra en un momento muy simple pero profundamente simbólico: el brindis. La gente cree que es solo un gesto social, pero en realidad es un acto de afirmación energética. Cuando tocamos las copas, cuando nombramos lo que deseamos, cuando elevamos la bebida al cielo con una intención clara, estamos abriendo un canal directo con la energía de la prosperidad. Yo lo descubrí casi por accidente, haciéndolo de forma intuitiva, hasta que un día sentí la vibración fuerte que se movía alrededor de la mesa. Desde entonces, consagro cada brindis, y siempre lo recomiendo porque no requiere nada raro: solo presencia, intención y ganas de que lo bueno llegue.
La finalidad de estos rituales con bebidas doradas —espumantes, sidra, vino blanco o incluso jugo de manzana para quienes no toman alcohol— es activar la vibración del oro espiritual en el cuerpo y en el hogar. El oro simboliza expansión, apertura de caminos, abundancia material y claridad mental. Cuando lo invocamos en un brindis, estamos llamando a esa energía para que se derrame sobre nuestra vida, igual que la bebida burbujea dentro de la copa. Es un ritual simple, cálido y muy efectivo para hacer en Navidad, Año Nuevo o cualquier celebración en diciembre.
RITUAL 1
El primero es el más sencillo, ideal para hacerlo en familia. Antes de brindar, sostené tu copa con las dos manos, mirá el líquido dorado y respirá hondo. Decí en voz baja: “Activo la luz dorada de la prosperidad”. Luego tocá suavemente la base de la copa contra la mesa para “despertarla”. En el momento del brindis, repetí mentalmente: “Que la abundancia me encuentre”. Esta frase funciona como un imán.
RITUAL 2
El segundo es más personal. Tomás tu copa antes de la medianoche, la elevás levemente hacia la altura de los ojos y le hacés un pequeño círculo en el aire, como si trazaras un halo. Mientras lo hacés, decí: “Bebo lo que deseo vivir”. Podés imaginar dinero fluyendo, oportunidades concretas, claridad o bienestar. La bebida absorbe esa visualización, y cuando la tomás, la incorporás a tu campo energético.
RITUAL 3
El tercero sirve para abrir caminos económicos. Poné tres monedas alrededor de tu copa sobre la mesa, formando un pequeño triángulo energético. Acercá tus dedos a la bebida sin tocarla y decí: “Lo que doy vuelve multiplicado”. Después hacé el brindis normal. Al terminar, guardá una de esas monedas en tu billetera como amuleto hasta el próximo diciembre.
RITUAL 4
El cuarto ritual es para atraer bendiciones al hogar. Antes del brindis, mojá tu dedo en la bebida y tocá tres lugares simbólicos: la puerta de entrada, la mesa y una ventana. Mientras lo hacés, repetí: “Consagro mi casa con luz, abundancia y protección”. Al volver a tu copa, brindá con total tranquilidad. Ese toque sella la energía del hogar por todo el mes.
Yo uso estos rituales desde hace años porque funcionan. No importa si estás acompañado o solo, si el brindis es grande o pequeño; la intención siempre encuentra su camino. El brillo del líquido dorado se vuelve un reflejo de lo que queremos atraer. Y cuando lo hacemos desde el corazón, con una sensación de gratitud y apertura, las señales empiezan a llegar más rápido de lo que imaginamos. Diciembre siempre responde cuando lo llamamos con luz.
Sumate al ritual especial de navidad y fin de año de Marcos Nahuel aqui
En esta navidad, regalate los libros de Marcos Nahuel. Miralos aqui